oda al pegadito

También está bueno cuando te pasan cosas afortunadas. A Marilina le pasan todo el tiempo, bueno, ya le vimos el short en aquella foto... Se encuentra cualquier cosa tirada por la calle: muebles, agendas perpetuas, títulos de propiedades, cualquier cosa. Otros tienen golpes de suerte de repente, por ejemplo Jejo el otro día se encontró un aguinaldo sin titularidad en un sobre en una esquina. Eso es muy agradable. Resultar agraciado en un sorteo es otra de las cosas que te hacen sentir afortunado, Fersus se ganó hace un par de semanas un día en un Spa con una promoción de Disco. El casino, tan denostado, puede hacer a una persona feliz, como a mi papi que volvió de la costa con el auto remolcado pero haciendo chistes porque total en 20 minutos había ganado un par de sueldos decentes. Y yo tuve mi momento afortunado esta mañana cuando al tomarme el subte descubrí que me estaba tomando el pegadito.
Para los que no saben, el pegadito es aquel tren que rompe la frecuencia de uno cada 6 minutos por ejemplo y viene al minuto y medio de haber pasado el anterior. Lo bueno de esto es que llega casi vacío porque nadie lo espera. De hecho es el que recoje a todos los que llegábamos un minuto tarde al anterior por fiaca de correr en la escalera. Es decir que es como un premio a la pachorra porque no corriste, viajaste sentado y llegaste casi al mismo tiempo que los que corrieron el otro.
No es fácil conseguir el pegadito. Como se trata de una aberración a las leyes subterráneas metropolitanas toma casi la categoría de mito. Lo más normal es que el subte venga "con demoras" y eso te lo avisan, y te lo tenés que bancar y putear sin sentido mientras el cabezón que es más alto que vos y llega al anillo de colgarse, deja caer insensiblemente una gota de su asqueroso sudor sobre tu coronilla mientras vos (yo) bailas sin ton ni son cayéndote arriba de la señora de adelante que está sentada pero te mira mal porque tenés la osadía de pisarla e interrumpirle su lectura de 20 recetas para hacer tartas que le acaba de repartir la nena que anda zigzagueando entre los culos de todos los demás y que se acaba de enganchar en la correa de tu cartera haciendo tambalear a todo el vagón, porque se mueve uno, nos movemos todos.. Pero el pegadito, ah el pegadito... Subís y ves los asientos como largas butacas acolchadas en las que hay espacio como para echarse a dormir la siestita, y como vas con la ventanilla abierta que te da en la nuca, sentis ese vientito refrescante del tren en movimiento y pensas en lo bien que te venía justo hoy este regalo de metrovías. Gracias Metrovías.


5 Comments:
La verdad es que tanta belleza en las fotos del blog despiertan la curiosidad del lector. Se consideraria informacion confidencial el estatus civil de las ladies?
Hablando de la gente con suerte...los budistas y otros tantos hablan de la ley de causa y efecto, o karma ...es decir haces el bien, te vuelve bien, "pisas el palito" y ..."agarrate catalina". Yo siguiendo estas "leyes", totalmente desinteresadamente el viernes le compre un sandwich a un homeless, hice media cuadra y me encontre un reloj buenisimo...Asique agradezco a Marilina por enseñarme a hacer el bien sin mirar a quien...
LLevo 1 h leyendo tu blog y el estilo me resultó "genio y fantasía ", y no preguntes que quiere decir , ya que no tengo la mas mínima , pero es lo que me surgio desde alli de profundo. Un besote de tu viejo .
pegadito, pegadito es viajar en el tren de las 8 de la mañana, ese si es "el
pegadito".
Eli!! Gracias por compartir tu día a día con migo!! Es un honor y un orgullo formar parte de tu "vida intima pública"!
Como me hiciste reir con tus sensaciones, observaciones y comentarios varios! Un verdadero placer!
FELICITACIONES ELU!!!!
Te quiero mucho!!!!!
Gabi
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