going out this weekend

vos, que estas en cochabamba: TE VEO
te dedico este post
miedo que te vacía el estómago. miedo que no te deja respirar. miedo que amenaza con darte fiebre y nauseas y parálisis de miembros. miedo que te deja tartamuda o directamente silente. miedo que te apuna de miedo. terror.
cuando pequeña no distinguía el miedo y para imaginármelo recurría a una imagen de un león... en un zoo. se suponía que los leones daban miedo, pero yo solo los conocía entre rejas. no sabía que mis pesadillas eran mi miedo. el miedo era un león enjaulado. no me daba mucho resultado supongo, y así mi miedo ramificó en otras cosas un poco menos concretas, un poco mas oníricas. no como el pánico de hoy.
de preadolescente el miedo empezó a tomar la forma de hellraiser, una película que ví de rebelde no mas, sola, en una tele chiquita de la casa de mi bobe. no me tapé los ojos ni una sola vez. eso me puso muy orgullosa pero una vez más me valió unas pesadillas traumáticas que aún me acuerdo. no como el miedo de hoy.
miedo a los veinte se parecía mas a no ser. miedo a no ser exitosa. miedo a no ser reconocida. miedo a no ser querida. miedo a no gustar. al dolor. a la vejez. a la despersonalización. a tocar una sinfonía psicótica para mí sola. a no pertenecer. no como el terror de hoy.
hoy me paralicé. no hablé mas por horas. trabajé y trabajé freneticamente. hice el trabajo de tres yo sola. sudé frío y me golpeé tres veces contra el mismo marco de la puerta. no se parece al miedo del león ni al miedo abstracto de no ser, ni a hellraiser ni a los pitufos. ni al miedo que te agarra cuando ves the ring. ni al miedo de que se muera tu mamá un día y tu papá se vuelva demente encerrado en un asilo esperando el día de la muerte. ni al miedo de que tus hijos sean parias a quienes el mundo escupa cuando les pasan por al lado. ni al miedo de que todo sea mentira. ni a ir al infierno por toda la eternidad. no se parece a ninguno de esos miedos. y no son poco miedo, pero estan en un plano de hipótesis que nada. no los pensas. no hay sentido en eso. no salen de un segundo bajo la ducha una mañana muy temprano.
me dí miedo a mi misma hoy. puedo matar un mundo en un suspiro. me ví matándolo y a la vez matándome. y me agarré a tres sogas. y me anudé bien fuerte. y cada soga fue mejor que la anterior, mas gruesa y segura y resistente. y cuando ví que hacía pié, miré hacia arriba y seguí escalando porque hacia abajo no hay chance. y resultó que arriba se respiraba bien, y se hacía mas fácil, y faltaba poco y me esperaba un picnic.
hay algo que me vibra en la punta del pié y todavía no lo entiendo.


0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home