EW. Roommate de Bolivia

un diario público nomas

domingo, noviembre 04, 2007

domingo

un poco podrida y recien bañada decido ir al kiosco nuevo a por galletitas dulces. había sol hoy y nadie me había avisado. no está mal, esto tambien parece la playa, solo que en temporada baja y me quedo un rato en el cordon de la vereda, mi vereda, tomando el solcito. conozco a todos los vecinos, eso me incomoda. reconozco a los que pasan y no son vecinos. a algunos los tengo que saludar, todo mal. un chiflido desde un auto que ademas para en el semáforo y ese feo que se queda ahí mirándome y haciendo gestos espásticos que él cree muy sexies. por un momento me hago la desentendida y miro para otro lado, pero no puedo evitar imaginarme al imbécil en una situación erótica cualquiera y me da risa y pena y asquito. lo miro y le saco la lengua justo cuando abre la luz verde, todos le tocan bocina para que se apure porque el muy ganso no atina a arrancar y yo lo sigo con la mirada para que entienda que esta noche va a soñar conmigo en una escena en la que yo estoy arriba, muy arriba y fuera de su alcance y sacándole la lengua.
sigo ahí sentada un rato mas. no está bien sentarse en el cordón de la vereda cuando tenes puesta la minifalda, es difícil acomodar las piernas y hace un poco de frío, pero me gustan mis piernas y a veces las dejo al aire solo para verlas. hay una linda luz y estaría bueno tener una terraza. la casa que me compre va a tener terraza y parrilla de piedra y un parrillero con buen lomo y un arbolito de moras. me da frío en serio y camino los veinte pasos que me separan del edificio. mientras abro la puerta, con el rabillo del ojo veo doblar la esquina al espástico, se había quedado con las ganas.