Virginia Slim
Veo pasar un colectivo con una publicidad en su costado que anuncia no se qué evento de Utilísima y exhibe todas las cabecitas de las señoras utilísima... esas que te bordan el culo de colores y te hacen aromaterapia para el stress del hogar y la familia. Mi reacción: me ruborizo e intento distanciarme de la imágen de mujer que estas señoras proponen. Recuerdo en ese momento la nota que leí hoy sobre la muestra fotográfica que están exponiendo en el Ministerio de Trabajo sobre Mujeres que Trabajan. En donde cuenta de la historia de las mujeres trabajadoras en Argentina en los comienzos del S XX. Y te va diciendo que en los años 30, la mujer que trabajaba en una fábrica era vergonzosa y se equiparaba con una puta. Era deseable que la mujer se bordara el culo de colores una vez hubiera terminado con sus quehaceres y deberes del hogar y la familia para los cuales no había aromaterapia otra que la del ayudín.
Repaso las imágenes de las fotos expuestas en las que las señoritas que parecían salidas de un cuadro de Roncoli o de tapa de "La Mujer Hoy" se afanaban en operar la encelofanadora de cigarrillos mientras le pagaban chaucha y palito y en su familia ocultaban ese oficio sucio nada comparable a planchar para afuera, y repaso la publicidad de utilísima que me avergüenza como mujer sin ir mas lejos. Me doy cuenta que hoy las que trabajamos somos todas y las que bordan angelitos de mazapan son las que, en algunos casos, inspiran vergüenza, y pienso que es cierto lo que me decía mi mamá de chiquita. Aquello que no le creía y que me sonaba a mentira de madre sobreesperanzada: una persona sola puede cambiar al mundo, solo basta con que le diga su idea a otra persona y esa a otra y luego cuando sean mas de tres convencidos con esa idea, pueden moverse en conjunto y se les van a oponer muchas personas pero otras las van a escuchar y así un día el mundo va a haber cambiado. Y de no ser por esas chicas que salían a trabajar porque no les quedaba otra, ni utilísima existiría.
Un poco desordenados mis pensamientos, pero me cazas la idea?


3 Comments:
Hay Eli, que conexión justo escribí para mi blog un articulo sobre "porque nos exigen tanto y lo permitimos", capáz que con eso muevo montañas...
Me acuerdo que la primaria la empecé en un cole de monjas, y tenía una materia que se llamaba "labores", ahi me enseñaban a bordar, coser, tejer, poner botones y hacer esas mierdas de bricollage, la vida es un bricollage...yo nunca hice nada, los trabajitos me los hacia mi vieja en casa, mierda que era rebelde, no me gustaban esas cosas, no, no...
Yo quiero ser como una chica de esas de utilisima, tener una mujer que me mantenga, preocuparme solo por conseguir betun de judea y romperle las bolas a diestra y siniestra a mi pobre conyuge, al menos por un par meses.
Ah, y para las feministas extremistas, se dictan cursos de: "como palear arena mojada I", "aplicaciones del martillo neumatico" y "joven argentina, usted puede ser recolectora de basura y ahorrarse el gimnasio"
Definitivamente las mejores trabajadoras son las de Recoleta. Esas chicas si que tienen profecion y amor al trabajo.
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